Aceite de Oliva

Beneficios del aceite de oliva

El aceite de oliva virgen es un producto natural, sin adición ni técnica química que altere las propiedades biológicas. Es un alimento de primera calidad, de gran riqueza energética, y con un alto contenido de vitamina E y ácidos grasos monosaturados.
El aceite de oliva aporta beneficios cardiovasculares, hepáticos y digestivos: evita los altos niveles de colesterol y la arteriosclerosis, activa el buen funcionamiento del hígado y actúa contra el estreñimiento.
Actualmente, existen investigaciones médicas que demuestran los beneficios preventivos del consumo de aceite de oliva para determinados tipos de tumores, en especial el cáncer de pecho. El aceite de oliva proporciona también beneficios cosméticos y contribuye al buen estado de la piel.

Aceite de oliva y biodiversidad

Los olivares mediterráneos son similares a ecosistemas naturales, ya que este árbol forma parte de la flora autóctona. La diversidad y densidad de la fauna silvestre están elevadas, especialmente si las técnicas del cultivo son respetuosas como es nuestro caso.
En los olivares de Picarandau viven alcaravanes, alondras, perdices, palomas torcaces y cernícalos, además de la avifauna más corriente, como mirlos, jilgueros, tarabillas, colirrojos, gorriones o petirrojos. Diariamente, se presentan águilas calzadas y milanos en busca de presas, y no es raro observar el halcón peregrino.
Uno de sus habitantes es el verderón (en catalán, Verderol), el color y la vivacidad del cual da nombre a nuestro principal producto: el aceite verderol es, suave como una pluma y vive como un pájaro.
No hay que olvidar la biodiversidad doméstica: las aves de la explotación (gallinas, gansos, patos, gallinas de Guinea y pavos) contribuyen a controlar la hierba y los invertebrados.

Aceite de oliva y Mallorca

El aceite de oliva es la esencia del Mediterráneo: los griegos lo consideraron de origen divino, y ha sido uno de los productos más apreciados, tanto en la dieta como en el comercio, a lo largo de los siglos.
En Mallorca, donde se cultiva desde la época clásica, forma parte de los paisajes más espectaculares, y fue clave en la economía de la isla durante siglos. Son notables los olivares de la Sierra de Tramuntana, donde viven olivos injertados sobre acebuches silvestres, de talla y características extraordinarias, que han inspirado pintores y poetas.
El olivo es vida, paisaje y belleza, proporciona alimento y salud: los griegos tenían motivos para considerarlo divino.
El olivo capta la luz del sol mediterráneo, los aires marinos, la fertilidad de la tierra y la pureza del agua de lluvia para proporcionarnos las más puras esencias mallorquinas en forma de un aceite de color, sabor y propiedades únicas .
El aceite de oliva con denominación de origen forma parte de la más selecta oferta gastronómica de Mallorca, con los vinos, la sobrasada o la ensaimada, que nos ponen las Islas en el paladar.